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viernes, 10 de julio de 2015

LOS OJOS Y EL VERANO por José María Sánchez González (óptico-optometrista)



EL SOL...¡qué peligro!


La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que más de tres millones de personas cada año quedan ciegas por causa de un exceso de radiación solar.

En verano, al permanecer muchas horas al aire libre y al sol, es fácil que sometamos los ojos a un exceso de radiación ultravioleta (rayos UV) que puede resultar nociva. La exposición a la luz solar directa durante más tiempo del estrictamente necesario puede ocasionar sequedad ocular e irritaciones, así como quemaduras en la córnea.



El uso de gafas de sol no homologadas cada vez es más común. Actualmente el Colegio Oficial de Ópticos Optometristas está llevando a cabo una campaña de concienciación sobre el uso de gafas de sol homologadas. Puedes encontrar más información en  http://somosoptometristas.com/ En esta misma página encontrarás también cómo saber si una gafa de sol es homologa o no.
 

PISCINAS...¡refrescantes y peligrosas!
El uso de lentes de contacto en la piscina está desaconsejado. Desde un punto de vista óptico el agua de la piscina modifica la forma de la lentilla (así como también lo hace el agua del mar) y puede provocar una succión de la lente que dificulte su extracción y que incluso puede provocar úlceras. 

Otro riesgo de las piscinas es la proliferación de la bacteria Acanthamoeba, un organismo celular que afecta a los portadores de lentes de contacto y que produce queratitis. El exceso de cloro o el baño en aguas insuficientemente tratadas multiplica el riesgo de contraer conjuntivitis.La principal medida preventiva consiste en evitar el contacto directo del ojo con el agua usando  gafas de natación o de buceo que aíslen el ojo herméticamente.


Si se sospecha de conjuntivitis (enrojecimiento, picor, sensación de cuerpo extraño, hinchazón de los párpados, lagrimeo y secreciones, entre otros síntomas), lo mejor es acudir al oftalmólogo, quien determinará el origen de la enfermedad y establecerá el tratamiento adecuado. Recordemos que la conjuntivitis es muy contagiosa, por lo que hay que tomar precauciones para evitar transmitirla a otras personas.
Otras recomendaciones que conviene seguir para evitar las infecciones oculares en las piscinas son las siguientes:

1.   No compartir toallas ni cualquier otro tipo de ropa u objeto que pueda estar en contacto con los ojos.

2.      Evitar tocarse los ojos con las manos.

3.      Evitar el baño en zonas sin señalización o sin acondicionar.

4.      Es conveniente no utilizar maquillaje en la zona de baño.


 EL AIRE ACONDICIONADO...¡PRECAUCIÓN!

  Es preciso ser cauteloso con el aire acondicionado, ya que reseca los ojos más aún que la calefacción. Dentro de los aviones, por ejemplo, el ambiente es más seco que en el desierto. 
Por otra parte, el verano es también época de alergias oculares, sobre todo las causadas por el polen de la hierba, cuyos síntomas son bastante similares a los que produce el ojo seco.
La mejor solución contra la sequedad producida por el aire acondicionado consiste en usar lágrimas artificiales sin conservantes.

y... LOS NIÑOS
 En el caso de los niños adoptar medidas de prevención pueden ser decisivo, ya que sus ojos son mucho más sensibles a la luz solar debido a que su cristalino filtra con menos eficacia que el cristalino de un adulto.
  
 A ello hay que añadir que los niños son los que permanecen más tiempo en el agua de piscinas o playas, o jugando al aire libre; si lo hacen sin ningún tipo de protección en los ojos sistemáticamente, ello puede derivar a la larga en la aparición de cataratas más tempranas. Por eso es imprescindible adoptar medidas para proteger los ojos de los más pequeños.

Y con todos estos consejos,  nuestros mejores deseos para las vacaciones...¡Feliz Verano!







martes, 20 de enero de 2015

Síndrome de ojo seco o la importancia de las lágrimas



Decía Platón que cada lágrima enseña a los mortales una verdad...

¿Sabías que existen tres tipos de lágrimas? Lágrimas basales, lágrimas reflejas y lágrimas psíquicas de llorar o sollozar… ¡Ay, las lágrimas! ese líquido producido involuntariamente la mayoría de las veces por tristeza, por alegría, por dolor o por emoción tienen una función muy importante y no nos referimos solamente a ser parte importante de poemas y canciones de amor; las lágrimas son parte de un proceso corporal para limpiar y lubricar el ojo, intervienen en la óptica ocular y en el normal funcionamiento del globo ocular y de sus estructuras. Cualquier alteración de la lágrima influye en la agudeza visual y en la calidad de nuestra visión; son necesarias para lubricar los ojos y para eliminar partículas y cuerpos extraños. ¡Una película lagrimal sana en el ojo es necesaria para una buena visión! 



Las funciones de las lágrimas son muchas: distribuyen el oxigeno en nuestros ojos, se adosan como una lente que junto con la cara anterior de la córnea forman una superficie con dioptrías por lo que la función óptica se trastorna al alterar la película lagrimal. Las lágrimas también tienen una función bacterioestática ya que por la lisozima y la gammaglobulina de la que constan, alteran y deshacen las paredes de las bacterias. Gracias a su función lubricante impiden la desecación de la córnea. Otras funciones secundarias y no por ello menos importantes son la de ser foto-absorbentes por lo que  absorben parte de los rayos ultravioletas de la luz solar; otra función es la de humectación nasal ya que si se retirara el saco lacrimal se provocaría sequedad nasal y una función protectora ya que la lágrima arrastra pequeños detritos y cuerpos extraños con el parpadeo.

Los ojos secos se desarrollan cuando el ojo es incapaz de mantener una capa saludable y aceptable de lágrimas. Las causas para que esto ocurra pueden ser muy diversas y se pueden presentar en personas que tienen buena salud, bien es cierto que se vuelve más común con la edad y que la causa principal son los cambios hormonales. Otras causas comunes de sequedad en los ojos son el ambiente o sitio de trabajo seco debido al viento o al aire acondicionado, la exposición al sol, el tabaquismo o permanencia en ambientes de fumadores, los medicamentos para el resfriado o las alergias… 
 El ojo seco también puede ser causado por causas más graves o agresivas como excesivo calor aplicado en el ojo, quemaduras químicas, cirugías en el ojo o un raro trastorno auto-inmunitario llamado síndrome de Sjögren en el que las glándulas que producen las lágrimas son destruidas.  
Los síntomas de la patología del ojo seco pueden abarcar visión borrosa, ardor, picazón o enrojecimiento, sensación arenosa o abrasiva e incluso sensibilidad a la luz.



Para diagnosticar correctamente una patología de ojo seco es necesario realizar una serie de pruebas y exámenes que deben abarcar diversos parámetros como comprobar la medición de la agudeza visual, examen completo con lámpara de hendidura, tinción de diagnóstico de la córnea y la película lagrimal, medición del tiempo de ruptura de la película lagrimal (TRL), medición de la tasa de producción de producción de lágrimas (prueba de Schirmer) y medición de la concentración de las lágrimas (osmolalidad).

El primer paso en el tratamiento de la patología de ojo seco son las lágrimas artificiales. Las gotas deben usarse de 2 a 4 veces al día y si los síntomas no mejoran puede que haya que cambiar de marca (existen diversos tipos de gotas en el mercado) o aumentar el uso de las mismas, otros tratamientos pueden abarcar la ingesta de aceite de pescado de 2 a 3 veces al día y usar gafas de protección o lentes de contacto que conserven la humedad. En caso graves algunos medicamentos como Restasis, corticosteroides tópicos y tetraciclinas y doxiciclinas orales también resultan efectivos así como diminutos tapones colocados en los conductos de drenaje lagrimal para que la humedad permanezca en la superficie del ojo durante más tiempo.

La persona que padece ojo seco puede tomar algunas medidas útiles para paliar esta patología como puede ser no fumar y vitar recibir el humo indirecto de otros fumadores, no exponerse al viento directo y al aire acondicionado, utilizar un humidificador especialmente en el invierno, reducir los medicamentos para la alergia y el resfriado (que pueden resecar aún más los ojos y agravar los síntomas). Es muy interesante intentar parpadear más a menudo y descansar la vista todo lo posible. Limpiar regularmente las pestañas y aplicar compresas calientes también puede mejorar mucho los síntomas. 

Aunque parezca increíble algunos síntomas del ojo seco pueden deberse al hecho de dormir con los ojos ligeramente abiertos, para estos casos existen ungüentos lubricantes muy eficaces que se utilizan antes de dormir.La cirugía puede corregir la patología de ojo seco sólo si los síntomas se deben a que los párpados están en una posición anormal. 
 
La mayoría de las personas con el síndrome del ojo seco presentan sólo molestia, pero no pérdida de la visión. En casos graves, la cubierta transparente del ojo (córnea) puede resultar dañada o infectada. Lo mejor es huir del auto-diagnóstico y de la auto-medicación y consultar con su oftalmólogo de confianza. Debe llamar o acudir inmediatamente al médico si tiene dolor o excesivo resecamiento, si presenta descamación, secreción o llagas en el ojo o en el párpado, si ha tenido una lesión previa en el ojo o el párpado caído, si aparece inflamación o rigidez articular y resequedad en la boca junto con síntomas de ojo seco y sobre todo si sus ojos nos mejoran con los cuidados habituales al cabo de unos días.

martes, 26 de agosto de 2014

¡ABRE BIEN LOS OJOS (pero hazlo con precaución) QUE AÚN QUEDA VERANO!

Tolstoy tenía muy claro lo que es la alegría de la vida cuando dijo que "La felicidad consiste en vivir cada día como si fuera el primer día de tu luna de miel y el último día de tus vacaciones" . Estamos terminando agosto, muchos hemos concluido nuestro periodo vacacional y otros aún no las han comenzado pero lo que está claro es que el verano está empezando a tocar a su fin entre murmullos de vuelta al cole, rumores de uniforme y preparativos de vuelta a la rutina. Mucho se ha hablado este verano sobre el cuidado de la piel y sobre como protegerse del peligroso sol y a menudo se nos olvida que esta estación, que aún no está finiquitada, es muy peligrosa para nuestros ojos y que hay que cuidarlos y protegerlos especialmente. En verano, la temperatura es más alta y los rayos del sol pueden llegar a ser muy nocivos, además viajamos y nos exponemos a factores ambientales diferentes a los habituales que pueden ser muy agresivos con nuestros ojos.





Precisamente hace unos días ofrecíamos a través de nuestra página web unos interesantes consejos para mantener nuestra salud ocular en verano que desarrollamos a continuación

1. ¡Atención al sol!  El sol tiene muchos beneficios y  no nos referimos sólo al bonito color de piel que conseguimos en vacaciones sino a efectos como la producción de vitamina D que se genera cuando la piel se expone directamente al sol (por lo que se le denomina coloquialmene la vitamina de la "luz del sol") pero también puede ser una fuente de problemas para nuestros ojos causando daños que incluso pueden ser irreversibles. Para protegerse del sol es aconsejable el uso de sombreros o gorras, gafas de sol adecuadas y aplicarse protector solar alrededor de los ojos (por supuesto uno que sea dermatologicamente testado) Las gafas de sol deben estar homologadas y cumplir con la Normativa Europea de Seguridad Visual, incluyendo protección contra rayos uva, uvb e infrarrojo. Hay que huir de las gafas que se compran en mercadillos o puestos callejeros, lo mejor es dejarse aconsejar por ópticos u optometristas que nos aconsejarán cuál es la gafa más adecuada en función de la actividad que vayamos a desarrollar en vacaciones.

2. Los baños. Las aguas de pantanos y ríos pueden producir infecciones por su alto índice de gérmenes. Asímismo, el agua tratada de las piscinas también puede tener efectos nocivos. En personas que les gusta nadar con los ojos abiertos pueden surgir pequeñas molestias ocasionadas por el efecto irritante que tiene el cloro sobre la conjuntiva ocular. En algunas ocasiones, por el contrario, hay conjuntivitis infecciosas que suelen adquirirse por el baño en aguas poco cloradas como las de pantanos, ríos o incluso el mar. Ambas pueden diferenciarse por el momento y la forma en que aparecen. Las conjuntivitis infecciosas suelen manifestarse algunos días después del baño, mientras que las irritativas surgen al cabo de pocas horas. Para prevenirlas lo mejor es del uso de gafas protectoras convenientemente homologadas.


3. La arena de la playa. Son muy frecuentes en verano las irritaciones oculares producidas por la arena y cuando eso ocurre (cuando nos entra arena en los ojos) surge el reflejo de frotar pero es importarnte darnos cuenta de que esto es muy perjudicial. Lavarlos con agua tibia o suero fisiológico es siempre mejor que frotar ya que ese movimiento de frotación puede causar pequeñas lesiones o heridas en la capa más superficial del ojo que es el epitelio.

4. Aire acondicionado.  El aire acondicionado es necesario debido a las altas temperaturas que padecemos en verano pero por otro lado genera un ambiente reseco que afecta negativamente a las mucosas del ojo. No combiene colocarse justo delante del chorro de aire y hay que procurar que el ambiente no esté demasiado seco. Especial atención deben tener esas personas que padezcan el síndrome del ojo seco que se desarrolla cuando el ojo es incapaz de mantener una capa saludable de lágrima; si la sequedad es excesiva se puede recurrir a las lágrimas artificiales.

5. Alergias oculares. Las personas con propensión a sufrir conjuntivitis deben tener especial cuidado también en verano. Muchas plantas mantienen su polinización en esta época, haciendo de esta estación una época complicada para los alérgicos. Los síntomas mejorarán continuando con su medicación habitual y siguiendo las instrucciones de su alergólogo.

6. Lentes de contacto. En verano, más que en ninguna otra época hay que extremar la precaución y la higiene con el uso de las lentillas. Es  necesario lavarse bien las manos antes de manipularlas, extremar su limpieza o cambio según haya indicado el oftalmólogo y el óptico-optometrista y no bucear nunca llevandolas puestas ya que puede ser un foco de infección. Todos los anteriores consejos sobre el sol, el agua, la arena, el aire acondicionado y las alergias hay que extremarlos aún más si además se usan lentillas.

7. Protección  solar. Es muy importante usar cremas con un factor de protección 15 o superior alrededor de los ojos para proteger los párpados. Debemos también asegurarnos que la crema usada sea de calidad y esté dermatológicamente testada para que no se desencadenen otros problemas dermatológicos.

Dijo Mason Cooley que "Las vacaciones demuestran que una vida de placer está sobrevalorada" puede ser, pero no hay duda de que es un tiempo de alegría, descanso, disfrute y ocio. Vivir a tope el verano y las vacaciones no tiene porqué estar reñido con el cuidado de una parte tan delicada de nuestro cuerpo como son los ojos. Cuida de tus ojos mientras te dejas llevar por un tiempo de placer sobrevalorado...