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jueves, 22 de octubre de 2015

ORTO-K, corrige tu miopía mientras duermes



Si está planteándose mejorar su visión y reducir su graduación, puede que usted sea un buen candidato para el tratamiento Orto-k. Esta técnica consiste en colocar en sus ojos unas lentes de contacto que alterarán la forma de la córnea mientras duerme y que le permitirán tener una mejor experiencia visual durante el día.




Esta técnica tiene innumerables ventajas siendo las más importantes que estabiliza la miopía, no debilita la córnea, evita el paso por el quirófano y es reversible. 
La técnica Orto-k no la puede realizar cualquier profesional generalista ya que es una especialidad avanzada dentro del campo de la contactología. Cada caso tiene que ser estudiado, diseñado y tratado individualmente, sólo de ese modo se consigue el efecto buscado que es poder ver bien durante el día sin tener que acudir a técnicas quirúrgicas.

Orto-K es una técnica segura y muy interesante ya que permite que la capacidad de oxigenación del ojo sea superior a la que admiten las lentillas tradicionales. Con esta técnica no existen dos lentes iguales ya que cada lente está diseñada al milímetro para cada caso concreto, para cada paciente y para cada ojo. La condición de reversible también provoca mucha tranquilidad en los pacientes tratados ya que al dejar de usar las lentillas por cualquier circunstancia la forma del ojo anterior al tratamiento se recupera sin problema.




¿Quiénes son los pacientes más idóneos para Orto-K?

Personas para las que esté contraindicada la cirugía refractiva.
Personas con miopía y astigmatismos muy bajos o que están desarrollando aún miopía con lo que no tienen una graduación estable.
Personas como molestias con su contactología de día.
Personas que requieren ver bien sin tener gafas ni lentes de contacto (profesionales y opositores).





¿Qué pasos son necesarios para afrontar un tratamiento de Ortoqueratología?

  1. Examen personalizado. Las pruebas diagnósticas, minuciosas y pormenorizadas son las que nos aconsejarán usar o no la técnica de Orto-k y nos indicarán si el paciente es buen candidato o no para esta técnica.
  2. Diseño. El examen anterior permite realizar las lentes sin molestar al paciente y sin necesidad de hacer pruebas continuas de ajuste.
  3. Instrucciones de uso. Después de fabricar las lentes se cita al paciente para explicarle cómo funcionan, cómo debe colocarlas y como mantenerlas.          
  4. Revisiones. Con esta técnica es primordial ir observando cómo va funcionando el tratamiento. Tras algunas citas iniciales, la periodicidad de las mismas pasará a ser de seis meses.


viernes, 10 de julio de 2015

LOS OJOS Y EL VERANO por José María Sánchez González (óptico-optometrista)



EL SOL...¡qué peligro!


La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que más de tres millones de personas cada año quedan ciegas por causa de un exceso de radiación solar.

En verano, al permanecer muchas horas al aire libre y al sol, es fácil que sometamos los ojos a un exceso de radiación ultravioleta (rayos UV) que puede resultar nociva. La exposición a la luz solar directa durante más tiempo del estrictamente necesario puede ocasionar sequedad ocular e irritaciones, así como quemaduras en la córnea.



El uso de gafas de sol no homologadas cada vez es más común. Actualmente el Colegio Oficial de Ópticos Optometristas está llevando a cabo una campaña de concienciación sobre el uso de gafas de sol homologadas. Puedes encontrar más información en  http://somosoptometristas.com/ En esta misma página encontrarás también cómo saber si una gafa de sol es homologa o no.
 

PISCINAS...¡refrescantes y peligrosas!
El uso de lentes de contacto en la piscina está desaconsejado. Desde un punto de vista óptico el agua de la piscina modifica la forma de la lentilla (así como también lo hace el agua del mar) y puede provocar una succión de la lente que dificulte su extracción y que incluso puede provocar úlceras. 

Otro riesgo de las piscinas es la proliferación de la bacteria Acanthamoeba, un organismo celular que afecta a los portadores de lentes de contacto y que produce queratitis. El exceso de cloro o el baño en aguas insuficientemente tratadas multiplica el riesgo de contraer conjuntivitis.La principal medida preventiva consiste en evitar el contacto directo del ojo con el agua usando  gafas de natación o de buceo que aíslen el ojo herméticamente.


Si se sospecha de conjuntivitis (enrojecimiento, picor, sensación de cuerpo extraño, hinchazón de los párpados, lagrimeo y secreciones, entre otros síntomas), lo mejor es acudir al oftalmólogo, quien determinará el origen de la enfermedad y establecerá el tratamiento adecuado. Recordemos que la conjuntivitis es muy contagiosa, por lo que hay que tomar precauciones para evitar transmitirla a otras personas.
Otras recomendaciones que conviene seguir para evitar las infecciones oculares en las piscinas son las siguientes:

1.   No compartir toallas ni cualquier otro tipo de ropa u objeto que pueda estar en contacto con los ojos.

2.      Evitar tocarse los ojos con las manos.

3.      Evitar el baño en zonas sin señalización o sin acondicionar.

4.      Es conveniente no utilizar maquillaje en la zona de baño.


 EL AIRE ACONDICIONADO...¡PRECAUCIÓN!

  Es preciso ser cauteloso con el aire acondicionado, ya que reseca los ojos más aún que la calefacción. Dentro de los aviones, por ejemplo, el ambiente es más seco que en el desierto. 
Por otra parte, el verano es también época de alergias oculares, sobre todo las causadas por el polen de la hierba, cuyos síntomas son bastante similares a los que produce el ojo seco.
La mejor solución contra la sequedad producida por el aire acondicionado consiste en usar lágrimas artificiales sin conservantes.

y... LOS NIÑOS
 En el caso de los niños adoptar medidas de prevención pueden ser decisivo, ya que sus ojos son mucho más sensibles a la luz solar debido a que su cristalino filtra con menos eficacia que el cristalino de un adulto.
  
 A ello hay que añadir que los niños son los que permanecen más tiempo en el agua de piscinas o playas, o jugando al aire libre; si lo hacen sin ningún tipo de protección en los ojos sistemáticamente, ello puede derivar a la larga en la aparición de cataratas más tempranas. Por eso es imprescindible adoptar medidas para proteger los ojos de los más pequeños.

Y con todos estos consejos,  nuestros mejores deseos para las vacaciones...¡Feliz Verano!







lunes, 3 de junio de 2013

Eligiendo unas gafas de sol

La radiación solar


Las radiaciones emitidas por el sol que llegan a la superficie terrestre son principalmente de tres tipos: la luz blanca visible, los rayos infrarrojos y los rayos ultravioletas.

Los rayos infrarrojos son los responsables de la sensación de calor que notamos al exponernos al sol. La luz visible es la que podemos percibir con nuestros ojos. La luz ultravioleta es una radiación con una longitud de onda menor que la luz visible, que nuestros ojos son incapaces de detectar.

Foto cortesía de photos-public-domain.com
Los rayos ultravioletas son de tres tipos:

- Rayos ultravioletas A (UVA): Son los de menor frecuencia, por lo que son los menos peligrosos para la salud. Son los que emiten las lámparas de bronceado que se encuentran en los centros de belleza.
- Rayos ultravioletas B (UVB): Tienen una frecuencia superior a los rayos UVA y son los responsables de las quemaduras solares, y también están asociados a la aparición de cataratas y de otras lesiones oculares.
- Rayos ultravioletas C (UVC): Son los de mayor frecuencia, y los más peligrosos para la salud. La capa de ozono absorbe casi por completo esta radiación, pero en aquellos lugares en los que su espesor es menor (principalmente en las latitudes cercanas a los polos) el porcentaje de radiación que alcanza la superficie terrestre es mayor.

Los efectos de la radiación UV sobre el ojo pueden ser agudos o crónicos. La fotoqueratitis (inflamación de la córnea) y la fotoconjuntivitis (inflamación de la conjuntiva) son efectos agudos, dolorosos aunque reversibles, y que se pueden evitar usando unas buenas gafas de sol.

Efectos crónicos posibles son: aparición de pterigyum (tejido conjuntival que crece sobre la cornea), cataratas, degeneración macular y algunos tipos de cáncer.



¿Cómo protegernos?


Existen muchos factores que influyen en la exposición del ojo a los rayos ultravioletas, como la altitud, la luz reflejada por el suelo o por la atmósfera. La nubosidad hay que tenerla muy en cuenta, puesto que las nubes absorben gran parte de la radiación infrarroja, por lo que la sensación de calor disminuye, pero sólo absorben un 10 % de la radiación ultravioleta, por lo que podemos sobreexponernos a ésta sin darnos cuenta.

La mejor protección para nuestros ojos consiste en unas buenas gafas de sol con filtros UV. Hay que tener en cuenta que unas gafas de sol con cristales oscuros pero sin filtro UV (llamadas lentes de “falsa protección”) no nos protegen. Restringirán la cantidad de luz visible que llega al ojo, por lo que la pupila se dilatará y permitirá así un mayor paso de luz ultravioleta al interior del ojo, pudiendo dar lugar a la aparición de lesiones oculares graves e irreversibles.

Aunque una gafa de sol se venda como gafa con filtro UV debemos tener en cuenta que puede referirse a que filtra tan solo una parte de la radiación UV. Las lentes etiquetadas como UV400 son las que proporcionan mayor protección, ya que impiden el paso de longitudes de onda hasta 400nm, es decir, que no dejan pasar ningún rayo de luz que esté en el rango ultravioleta.

Además de impedir el paso de la radiación ultravioleta, las gafas de sol filtran parte de la luz visible. Este es otro aspecto que debemos considerar a la hora de elegir las gafas de sol según la actividad que vayamos a realizar (ver cuadro). Las lentes aceptadas por la normativa europea (aquellas con etiqueta CE) se clasifican en cinco categorías atendiendo a la absorción de luz visible de sus lentes.


Categoría
Luminosidad solar
Absorción visible
Teñido
Indicación
0
Muy baja
< 20 %
Muy ligero
Comfort y estética (fotocromático)
1
Baja
20 - 57 %
Ligero
Caminar por la ciudad
2
Media
57 - 82 %
Medio
Tenis, golf, pasear, bicicleta
3
Fuerte
82 - 92 %
Oscuro
Playa, montañismo, algunos deportes acuáticos, zonas de sol en verano
4
Muy fuerte
92 - 98 %
Muy oscuro
Alta montaña, deportes acuáticos



En el mercado existen lentillas solares, con o sin graduación, que son capaces de filtrar hasta el 100% de la radiación UVB y el 99% de la radiación UVA. Esta posibilidad proporciona un gran campo visual y una gran comodidad y libertad de movimientos.


Las llamadas gafas de sol polarizadas llevan un tipo especial de lentes que filtran los rayos de luz que se reflejan en las superficies horizontales. Evitan deslumbramientos y proporcionan mayor comodidad visual en aquellas situaciones en las que se está rodeado de una superficie que refleja gran cantidad de luz, como la nieve, el mar o la arena.

Por último no está de más recordar que los niños también deben proteger sus ojos del sol, especialmente en la playa y en la nieve, con gafas infantiles fabricadas con materiales resistentes.